EE. UU. busca prohibir a aerolíneas chinas usar espacio aéreo ruso en vuelos hacia América.

El Gobierno de Estados Unidos ha presentado una propuesta que podría redefinir el equilibrio en las rutas aéreas transpacíficas: prohibir que aerolíneas chinas utilicen el espacio aéreo ruso en sus vuelos hacia y desde Estados Unidos. La medida, impulsada por el Departamento de Transporte (DOT), tiene como objetivo restablecer condiciones equitativas para las aerolíneas estadounidenses, que desde 2022 tienen prohibido sobrevolar Rusia debido a las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania.
Actualmente, aerolíneas como Air China, China Eastern y Hainan Airlines continúan operando rutas que cruzan Siberia, lo que les permite reducir significativamente el tiempo de vuelo entre China y Estados Unidos. En cambio, compañías estadounidenses como United Airlines, American Airlines o Delta deben realizar trayectorias más largas y costosas, bordeando el Ártico o el Pacífico. Esta diferencia se traduce en un mayor consumo de combustible, más horas de vuelo y mayores costos operativos para las aerolíneas norteamericanas.
Un portavoz del Departamento de Transporte declaró:
“No podemos permitir que aerolíneas extranjeras operen con ventajas estructurales mientras nuestras compañías están limitadas por sanciones internacionales. Esta propuesta garantiza igualdad de condiciones para todos los operadores en el mercado transpacífico”.
Contexto geopolítico y aéreo
La iniciativa se enmarca en un contexto de crecientes tensiones políticas y comerciales entre Washington y Pekín. El espacio aéreo ruso, tradicionalmente clave para las rutas transpolares, se ha convertido en un punto de conflicto desde que Moscú cerró su espacio aéreo a las aerolíneas de países occidentales en respuesta a las sanciones internacionales.
Mientras que las compañías estadounidenses deben evitar Rusia, las aerolíneas chinas no enfrentan estas restricciones debido a la cooperación entre Moscú y Pekín. Esto les permite operar vuelos más directos y económicos, con menores tiempos de viaje. De acuerdo con estimaciones de la industria, las compañías estadounidenses han perdido cientos de millones de dólares en ingresos potenciales y competitividad debido a esta situación.
Impacto potencial en el mercado
Si la propuesta entra en vigor, las aerolíneas chinas se verían obligadas a rediseñar sus rutas evitando el espacio aéreo ruso. Esto incrementaría los tiempos de vuelo entre una y tres horas, elevaría los costos operativos y afectaría su capacidad para ofrecer tarifas competitivas.
Analistas del sector señalan que la medida podría llevar a algunas aerolíneas chinas a reducir frecuencias o incluso cancelar determinadas rutas hacia Estados Unidos. Paralelamente, las aerolíneas estadounidenses podrían recuperar parte de la cuota de mercado perdida en los últimos dos años.
Próximos pasos
La propuesta ha sido abierta a comentarios públicos durante un periodo de 30 días. Posteriormente, el Departamento de Transporte decidirá si implementa la prohibición de manera definitiva. Se espera que el gobierno chino responda diplomáticamente, ya que la decisión afectaría directamente a sus aerolíneas de bandera y a la conectividad bilateral.
En caso de aprobarse, la normativa podría entrar en vigor antes de que finalice 2025, en un contexto de tensiones geopolíticas y transformaciones significativas en la aviación internacional.
Fuentes: Departamento de Transporte de EE. UU., Reuters, FlightGlobal, The Wall Street Journal
