Era una noche como cualquier otra… bueno, no, peor: vuelo nocturno de 12 horas en un Airbus A330, con pasajeros dormidos, luces tenues y ese olor misterioso a café recalentado mezclado con sopa instantánea.
Lucía, tripulante veterana, y Marcos, su compañero nuevo, estaban asignados al galley trasero. Todo tranquilo… hasta que la máquina…
Por: Luis “el de la puerta” Martínez
¿Sabes ese momento en el que estás totalmente seguro de haber hecho algo bien, pero luego la vida —o un Airbus— decide recordarte que no eres infalible? Bueno, ese fue yo la semana pasada, en el vuelo QR231 de Doha a…
